Las recientes elecciones generales del 30 de noviembre de 2025 en Honduras han desatado una fuerte polémica nacional luego de que varios actores denunciaran irregularidades durante el conteo de votos, generando una grave crisis de confianza en el proceso electoral.
Principales denuncias y tensiones
- El candidato Salvador Nasralla denunció públicamente la madrugada del 4 de diciembre de 2025 un “cambio de datos” en el conteo preliminar de votos, tras un apagón en la pantalla de resultados que, según él, benefició al aspirante rival.

- Para el 7 de diciembre, el organismo electoral reportó que el conteo seguía paralizado debido a “problemas técnicos”, con un estrecho margen entre los dos principales candidatos: Nasry Asfura lideraba con 40.19 % frente a 39.49 % de Nasralla, tras procesarse el 88 % de las actas.
- La urgencia del recuento, sumada a interrupciones en la transmisión de resultados y denuncias de posibles alteraciones, han despertado fuertes críticas por parte de organizaciones ciudadanas, partidos políticos y parte del electorado, quienes exigen transparencia y respuesta clara sobre el conteo.
Reacciones y consecuencias políticas
El Partido Libertad y Refundación (Libre) anunció que no reconocerá los resultados y convocó a protestas y movilizaciones nacionales para exigir un recuento “limpio y transparente”.

Mientras tanto, los reclamos de fraude y manipulación han encendido el debate sobre la legitimidad del sistema electoral, generando incertidumbre social y política en todo el país. Varios sectores demandan auditorías, vigilancia internacional y garantías para que el sufragio refleje de verdad la voluntad popular.